Desde su fundación en 2006, EGAN ha trabajado con los sectores más pobres, vulnerables y socialmente excluidos de la sociedad para satisfacer sus necesidades básicas y mejorar sus medios de vida, contribuyendo a su empoderamiento para que alcen su voz en defensa de los derechos humanos, la igualdad de género, el cambio climático, la defensa de los derechos humanos y el acceso a la educación. EGAN desafía y responde a las causas y consecuencias del sufrimiento humano y la pobreza, con un compromiso con la justicia y la dignidad para todos. Esperamos lograrlo trabajando con las comunidades marginadas y desfavorecidas en las zonas de mayor vulnerabilidad y necesidad endémica, respondiendo a emergencias y fortaleciendo las capacidades locales para la preparación ante desastres, la defensa de los derechos humanos y el desarrollo sostenible.