Empoderar a niños y jóvenes huérfanos y vulnerables para que superen la pobreza extrema y vivan vidas plenas y con propósito.
Un mundo donde los niños y jóvenes huérfanos sean autosuficientes de manera sostenible en todos los aspectos de la vida, estén integrados en estructuras comunitarias de apoyo y sepan que no están fuera del alcance del amor de Dios.